[122] Veinticinco perlas de los últimos 25 años (parte 2)

[122] Veinticinco perlas de los últimos 25 años (parte 2)

En este número, el segundo y último de la serie del aniversario, presentamos las otras 12 perlas clínicas publicadas en Therapeutics Letter entre 2006 y 2018. Therapeutics Initiative celebra su 25 aniversario este año, para lo cual se resaltan algunas de las conclusiones clave de los 120 números de Therapeutics Letter publicados hasta la fecha.

14: La mayoría de los medicamentos nuevos NO ofrecen una ventaja importante comparados con las alternativas disponibles

Incremento del coste de los medicamentos: ¿estamos obteniendo un buen valor? (abril-julio 2006, número 59). Este número estimaba que si el incremento del uso de fármacos “me too” en Canadá pudiera pararse durante un año solamente, podríamos ahorrar más de 1.000 millones de dólares… Por tanto, los prescriptores, administradores y responsables del gobierno, conjuntamente, tienen el poder de prevenir esta pérdida de dinero y liberar recursos económicos para otros sectores del sistema sanitario.

15: Las herramientas de evaluación del riesgo necesitan ser estudiadas ensayos clínicos aleatorizados

Uso de Framingham para la evaluación del riesgo cardiovascular en la prevención primaria (marzo-abril 2007, número 63). Este número informaba sobre los resultados de una revisión sistemática de 17 estudios epidemiológicos que evaluaba la precisión de las puntuaciones de riesgo de la escala de Framingham. La conclusión es que las puntuaciones eran poco precisas, tendiendo a la infraestimar el riesgo en poblaciones de alto riesgo y sobrestimar el riesgo en poblaciones de bajo riesgo.

16: Los profesionales sanitarios deben saber criticar y verificar la información ofrecida en los medios de comunicación

Evaluación de los medios de comunicación como una fuente de información sobre terapia medicamentosa. (noviembre-diciembre 2007, número 67). Este número proporciona ejemplos sobre cómo las historias de los medios de comunicación pueden estar sesgadas y concluye que: “Frecuentemente, los efectos terapéuticos no son tan espectaculares ni tan desastrosos como los titulares de los medios de comunicación sugieren”.

17: Se necesita mejor evidencia sobre los beneficios y daños de los estimulantes del SNC antes de poder recomendarlos para el tratamiento de niños con TDAH

¿Cuál es la evidencia para utilizar estimulantes del SNC para tratar el TDAH en niños? (marzo-mayo 2008, número 69). El uso de estimulantes del SNC a corto plazo mejora las puntuaciones de profesores y padres sobre el comportamiento disruptivo hiperactivo/impulsivo, pero no mejora las puntuaciones de los niños en ansiedad ni los resultados académicos. Más adelante, Estimulantes del SNS revisitado (enero-febrero 2018, número 110), concluía que “hay evidencia convincente de que una proporción de niños y niñas tratadas con estimulantes del SNC en BC y en el resto del mundo son simplemente los pequeños de la clase, que están en una fase de desarrollo diferente de sus compañeros de clase mayores”. Este efecto del “mes de nacimiento” ha sido confirmado por investigadores de BC y de todo el mundo.

18: Las estatinas NO aportan un beneficio neto en salud cuando se usan en prevención primaria y su papel en esta indicación debería reconsiderarse

¿Las estatinas tienen un papel en prevención primaria? Actualización (marzo-abril 2010, número 77). La reducción de episodios adversos graves coronarios con estatinas en comparación con placebo no se traduce en una reducción del número total de personas con al menos un episodio adverso grave.

19: No hay beneficios clínicamente significativos del tratamiento con bisfosfonatos de mujeres postmenopáusicas SIN fractura previa ni aplastamiento vertebral

Revisión sistemática de la eficacia de los bisfosfonatos (septiembre-octubre 2011, número 83). Debido a la pequeña magnitud del efecto encontrado y el alto riesgo de sesgo de los ensayos incluidos, este número concluía que en las mujeres con una fractura previa o aplastamiento vertebral “no está claro si los bisfosfonatos proporcionan una reducción clínicamente significativa de las fracturas de cadera”.

20: Siete pasos para convertirse en adepto a la deprescripción

Reduciendo la polifarmacia. Un enfoque lógico (junio-julio 2014, número 90). Los tratamientos sintomáticos o dirigidos a la prevención deberían revaluarse regularmente y someterse a una prueba de sentido común: “en este paciente, ¿los beneficios del medicamento compensan los daños ocasionados?”

21: Las variables intermedias o subrogadas más comúnmente utilizadas no han demostrado consistentemente predecir morbilidad o mortalidad

Las limitaciones y riesgos potenciales de usar variables subrogadas (octubre-diciembre 2014, número 92). Este número facilitó ejemplos en los que el hecho de confiar en variables subrogadas para evaluar la eficacia de los medicamentos tuvo resultados dañinos. Se recomienda evitar la búsqueda de objetivos subrogados (ej: colesterol LDL) que no hayan demostrado tener un beneficio neto en salud.

22: Los objetivos de tensión arterial más bajos no han demostrado un beneficio neto en salud

¿El ensayo SPRINT debería cambiar nuestro enfoque sobre los objetivos de presión arterial? (enero-febrero 2016, número 98) y Utilizando la mejor evidencia para el manejo de la hipertensión (mayo-junio 2017, número 106). Un análisis actualizado de once ensayos clínicos (incluido el ensayo SPRINT), con más de 38.000 participantes, mostró que los objetivos más bajos no redujeron la mortalidad total ni los episodios adversos graves totales. Los objetivos del tratamiento de la tensión arterial deberían ser los mismos que los utilizados en los ensayos clínicos, por ejemplo, por debajo de 140-160 / 90-100 mmHg para la prevención de episodios cardiovasculares y muerte.

23: Un análisis independiente del estudio 329 de mostró que el uso de paroxetina e imipramina a corto y largo plazo en adolescentes con depresión mayor es ineficaz y produce daños graves.

Estudio 329, ¿por qué es tan importante? (julio-agosto 2016, número 101). Este número concluye que “las conclusiones publicadas sobre la eficacia y seguridad de fármacos que se realizan sin un análisis independiente no pueden considerarse fiables”.

24: Cada vez hay más la evidencia de que el enfoque “glucocéntrico” del manejo farmacológico de la diabetes tipo 2 es inadecuado.

¿El actual enfoque “glucocéntrico” del manejo farmacológico de la diabetes tipo 2 es inadecuado? (noviembre-diciembre 2016, número 103). Este número concluía que se necesitan ensayos clínicos controlados, aleatorizados, a largo plazo y de gran escala que evalúen los resultados en variables relevantes para los pacientes para evaluar distintos enfoques y fármacos en el manejo de la diabetes tipo 2. Además, el número de TL sobre el tratamiento de la diabetes tipo 2, El ensayo EMPA-REG OUTCOME: ¿qué significa? (julio-agosto 2017, número 107) concluía que “no está claro si la reducción de la mortalidad y los episodios adversos graves en el ensayo EMPA-REG OUTCOME es atribuible a la empagliflozina o a un menor de uso de otras terapias hipoglucemiantes”.

25: La vacuna Shingrix, comparada con placebo, reduce la incidencia de herpes zoster

Shingrix: una nueva vacuna para el herpes (septiembre-octubre 2018, número 114). La vacuna redujo la incidencia de herpes al cabo de 3,5 años en un 3,26% (NNV = 31) en todos los grupos de edad y redujo la incidencia de neuralgia postherpética en un 0,28% (NNV ≈ 350). En comparación con placebo, Shingrix incrementó las reacciones sistémicas grado 3 (las que impiden las actividades de la vida diaria durante aproximadamente 1-3 tres días), en un 4-9% (NNH = 11 a 25). A la hora de valorar el uso de esta vacuna, médicos y pacientes deberían considerar el riesgo basal de infección por herpes zoster, los daños, beneficios y coste.

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