[144] TDAH en adultos

[144] TDAH en adultos

Caso clínico: un paciente de su cupo, varón, 23 años, acude a la consulta de atención primaria sin cita previa después de ver un vídeo de TikTok sobre el TDAH. Se le deriva a un médico de familia con especial interés en TDAH. Ahora, de vuelta en su consulta, presenta un informe en el que se recomienda iniciar tratamiento con lisdexanfetamina (Vyvanse), como resultado de la puntuación obtenida en la escala del TDAH en adultos cumplimentada por el propio paciente. Aunque usted no solicitó la derivación a otra consulta médica, su paciente quiere que le recete el fármaco. Usted es consciente de la intensa promoción comercial de Vyvanse.1,2 ¿Cómo debería reaccionar?

Resumen y Conclusiones

  • El sobrediagnóstico del TDAH en adultos y la promoción de tratamientos farmacológicos están provocando una preocupante epidemia de prescripción de fármacos estimulantes y atomoxetina.
  • La fiabilidad del diagnóstico es un tema complejo y requiere documentar adecuadamente los síntomas en el niño. Las escalas para el diagnóstico del TDAH no deben sustituir a una evaluación clínica detallada.
  • La evidencia de ensayos controlados aleatorios sobre la eficacia y seguridad de los medicamentos procede principalmente de estudios financiados por la industria de una duración máxima de 12 semanas y que midieron la puntuación obtenida en escalas de síntomas subjetivos. Sabemos poco sobre resultados funcionales importantes, como el éxito social y laboral o la salud en general.
  • Las anfetaminas y el metilfenidato no mejoran ni normalizan la capacidad de aprender o aplicar conocimientos en la vida cotidiana.
  • Muchos adultos experimentan efectos adversos de los medicamentos para el TDAH. Los estimulantes pueden inducir tolerancia farmacológica, dependencia y problemas de abstinencia, así como un uso indebido.
  • Si prescribe fármacos para adultos con TDAH, monitorice a sus pacientes durante 1-2 semanas con el objeto de realizar una evaluación inicial de seguridad y evaluar la mejora en el desempeño en la vida familiar y laboral. Después, reevalúe periódicamente.
  • La lisdexanfetamina (Vyvanse) es notablemente más cara que otros estimulantes, pero no ha demostrado presentar ventaja alguna.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una afección del desarrollo neuronal cognitivo y conductual, originalmente reconocida y tratada únicamente en niños. Es un fenotipo altamente hereditario pero heterogéneo y no hay una distinción clara entre lo que puede considerarse como “normal” o “patológico.”3 Como ocurre con todos los trastornos psiquiátricos, no se dispone de ninguna prueba de diagnóstico sencilla. El diagnóstico adecuado debe basarse en la historia familiar, gestacional y de desarrollo integral, así como en la evaluación a lo largo del tiempo. Para diagnosticar el TDAH en adultos, debemos recordar que los síntomas documentados deben haber ocurrido durante la niñez. Aunque los cuestionarios son necesarios y las pruebas psicométricas pueden resultar de ayuda, por sí solas no son suficientes para un diagnóstico válido.

Desde 2008, Therapeutics Initiative ha publicado tres números y un informe de evaluación de la farmacoterapia del TDAH para niños y adolescentes.4-7 En 2012, destacamos la tendencia creciente de los diagnósticos de TDAH en niños más pequeños que comienzan la escuela primaria.8 Este número evalúa la evidencia sobre TDAH en adultos, poniendo énfasis en los tratamientos farmacológicos.

Aunque la mayoría de la evidencia es de estudios a corto plazo y de calidad cuestionable, mejora a lo actualmente disponible para otras alternativas como la terapia cognitivo-conductual. Pudimos comprobar que los desafíos en el diagnóstico y la evidencia limitada a largo plazo continúan limitando la toma de decisiones basada en evidencia y la seguridad del paciente.

Un seminario web multidisciplinario celebrado en julio de 2023, disponible en el British Medical Journal con acceso gratuito, explora lo que sabemos y lo que no conocemos sobre el TDAH y su tratamiento.9 Las presentaciones abordan los desafíos para un diagnóstico y tratamiento médico apropiado, incluida la poca precisión de las escalas de diagnóstico, y el rápido aumento de los “diagnósticos” no clínicos a través de las redes sociales, especialmente TikTok.

Sobrediagnóstico y sobretratamiento en niños

En 1999, se notificó en EEUU por primera vez un aumento de la medicación de los niños y la sospecha de sobrediagnóstico, hecho que ahora es plenamente reconocido.10-13 En British Columbia, en el año 2012 demostramos que había un potente efecto del mes de nacimiento que condicionaba el diagnóstico y tratamiento del TDAH pediátrico.8 En comparación con los niños nacidos en enero, los niños del mismo curso escolar nacidos entre septiembre y diciembre tenían un 41% más de probabilidades, y las niñas un 77% más de probabilidades, de que les recetaran un estimulante. Los investigadores de Quebec denominan a este fenómeno la “medicalización de la inmadurez.”14 Esto mismo se ha notificado también en Francia y Estados Unidos,15,16 y fue confirmado en 12 países en una revisión sistemática publicada en 2019 que tan solo observó un efecto débil de la edad relativa en Dinamarca, donde el ingreso a la escuela a menudo se retrasa para niños relativamente pequeños.17 Durante la pandemia de Covid-19, los síntomas del TDAH aumentaron en los niños.18

Este efecto de la edad relativa puede dar lugar a un diagnóstico permanente de un trastorno mental atribuible únicamente a la edad, en lugar de a una verdadera enfermedad. Un análisis realizado en Holanda de prescripciones de metilfenidato entre 1995 y 2015 concluyó que el brusco aumento de la incidencia no estaba relacionado con nueva evidencia, y que el inicio de la medicación a menudo no estaba justificado según las guías de práctica clínica de ese país.19

¿El TDAH es tan común en adultos?

En los niños diagnosticados con TDAH, se sabe que algunos síntomas persisten durante los 16 años después de haber alcanzado la madurez.20 Se estima que la prevalencia puede oscilar entre el 4 y 77%, dependiendo del método de evaluación.21 En 2022, la prevalencia en adultos canadienses se estimó en un 2,9%.22

En 2010, las tasas de tratamiento farmacológico para el TDAH en adultos oscilaban entre el 0,03% y el 0,5% en Europa occidental, Asia y Australia, y alcanzó el 1,42% en América del Norte.23 Un editorial publicado en Lancet Psychiatry destacó el frecuente sobrediagnósticos y uso excesivo de estimulantes en los países ricos, aunque también se observó una posible falta de tratamiento en algunos casos.24 El número de recetas para adultos canadienses, principalmente metilfenidato y anfetaminas, se cuadruplicó entre 2005 y 2015, especialmente entre varones adultos jóvenes.25

Entre 2015 y 2019, los datos de ventas de medicamentos para el TDAH en 64 países mostraron un 10% de aumento anual en el consumo per cápita; en Canadá, el incremento anual fue superior al 11%.26 Aproximadamente uno de cada nueve niños y adolescentes en Canadá y Estados Unidos utilizaron medicamentos para el TDAH, principalmente metilfenidato y anfetaminas, muy superiores a las de otros países. Si esta tendencia persiste, las tasas de tratamiento con estimulantes en adultos también aumentarán.

 Nuestro análisis de los datos de utilización (Figura) muestra un aumento brusco en uso de medicamentos para el TDAH en adultos de British Columbia entre 2004 y 2022. Los datos corresponden a medicamentos recetados en Health Canada para el tratamiento del TDAH en adultos, dispensado a residentes de British Columbia mayores de 18 años con un código de diagnóstico de TDAH en los 10 años anteriores. El uso total de medicamentos para el TDAH en adultos aumentó a una tasa anual del 17% desde 2004, incrementándose desde 1 usuario por 1.000 habitantes adultos en 2004 a 16,5 usuarios por 1.000 adultos en 2022. La suma de gasto público y privado en estos medicamentos en British Columbia alcanzó la cifra de 46,5 millones de dólares en 2022.

¿Es fiable el diagnóstico??

El diagnóstico actual de TDAH depende, en parte, de escalas subjetivas y cuestionarios que están sujetos a sesgos cognitivos. Dichos cuestionarios pueden llevar a “diagnósticos” falsos, especialmente cuando las preguntas reflejan experiencias y desafíos humanos diarios típicos, o los síntomas notificados se coinciden con otros como ansiedad o depresión mayor o diferentes problemas de aprendizaje.21,24,27 Las herramientas de autoevaluación no pueden sustituir un diagnóstico clínico cuidadoso basado en historia integral y observación en múltiples contextos, incluidos el hogar, la escuela y el trabajo. El establecimiento de la presencia de síntomas característicos para los 12 años de edad puede requerir una búsqueda de documentación como informes antiguos de la escuela del niño boletines de calificaciones escolares, o al menos la cumplimentación de la valoración según una escala de puntuación retrospectiva por parte de personas que conocieron al paciente durante la infancia.

La Escala de Autoinforme del TDAH en Adultos (ASRS-V1.1) es una lista de verificación de síntomas que consta de los 18 criterios del DSM-IV-TR, considerada válida para la congruencia entre la autoevaluación y la puntuación del médico y recomendada por las guías de práctica clínica del Instituto Canadiense “ADHD Resource Alliance (CADDRA) 2021”.28 El Centro de Toronto para Adicción y Salud Mental (CAMH) recomienda los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico V (DSM-V) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría para diagnóstico de TDAH en adultos29 y la escala de puntuación de deterioro funcional de Weiss (WFIRS), que ha sido validada psicométricamente.30

Las escalas de puntuación de síntomas del TDAH pueden ser útiles para sugerir una evaluación clínica detallada. Sin embargo, los pacientes y los médicos no deben confundirlos con herramientas de diagnóstico, especialmente porque el TDAH no requiere un diagnóstico urgente. Al igual que las pautas de CADDRA, un artículo de «Esto cambió mi práctica» de un psiquiatra experimentado de British Columbia sugiere que una evaluación correcta requiere 3-4 visitas de seguimiento antes de realizar el diagnóstico.31

Es bien conocido que hay un solapamiento entre el TDAH y los trastornos por abuso de sustancias.28 Para conseguir un tratamiento exitoso y evitar generar nuevos problemas, es crucial evaluar el consumo de alcohol, cannabis, opioides, estimulantes y otras sustancias antes de prescribir medicamentos con potencial de uso indebido.

Farmacoterapia con estimulantes y atomoxetina

La mayoría de los adultos tratados por TDAH reciben anfetaminas o metilfenidato y, en menor medida, atomoxetina (Figura). En este número no se no analizan la guanfacina ni el bupropion, ya que no están aprobados en Canadá para el TDAH en adultos. Las anfetaminas y el metilfenidato estimulan la acción de la noradrenalina y dopamina a nivel central, y pueden inducir tolerancia y dependencia farmacológica si se utilizan a largo plazo. Las fichas técnicas incluyen alertas sobre la posible necesidad de dosis crecientes, dependencia física y psicológica, y posible uso indebido, incluido el “desvío” hacia usos no médicos como drogas “recreativas” o “para mejorar el rendimiento”.32-34 La página de inicio de la web de la compañía Takeda, fabricante de Vyvanse, destaca que: “Hay muchas posibilidades de abuso de Vyvanse y puede causar dependencia física y psicológica. El sanitario que le atienda debería vigilar la posible existencia de signos de abuso y dependencia antes y durante el tratamiento.”2 En comparación con los estimulantes, se cree que la atomoxetina, inhibidor selectivo de la captación de adrenalina, tiene un menor riesgo de uso indebido, pero también aumenta la presión arterial y la frecuencia cardiaca, así como la incidencia de anorexia, náuseas, vómitos o somnolencia.35 La compañía advierte sobre el potencial de ideación suicidas o intento de suicidio.36

Según datos de ensayos clínicos, los daños del metilfenidato que son más significativos que el placebo, pero similares a los de las anfetaminas, incluyen la supresión del apetito, sequedad de boca, dolor de cabeza, palpitaciones, insomnio disfunción sexual, ansiedad, nerviosismo, irritabilidad o agitación y agresividad.37 Además de la muerte súbita cardíaca, la psicosis aguda puede ser la complicación potencial más grave. Los organismos reguladores de medicamentos del Reino Unido observaron un incremento de las notificaciones de “psicosis/manía” en 3 ensayos de metilfenidato frente a placebo (metilfenidato 3% frente a placebo 1%).37 En un estudio bases de datos de elevado tamaño muestral en personas de 13 a 25 años tratadas con estimulantes de receta en EE. UU. entre 2014-2015, se estimó que la incidencia psicosis de nuevo diagnóstico afectó a aproximadamente 1 de cada 660 pacientes. El uso de anfetaminas se asoció a un mayor riesgo respecto al metilfenidato de desarrollo de psicosis (HR 1,64; IC95%: 1,31 a 2,09).38 Este tipo de evidencia no establece la causalidad, y la psicosis suele ser autolimitada.39 Sin embargo, un nuevo estudio de la base de datos de farmacovigilancia de la OMS también suscita preocupación por los delirios psicóticos inducidos por estimulantes.40 El mal uso de estimulantes para el rendimiento deportivo puede provocar convulsiones, infarto de miocardio, miocardiopatía e incluso la muerte súbita.41

El Provincial Academic Detailing Service de British Columbia ofrece de forma abreviada información sobre la farmacología, formulaciones y consideraciones clínicas de los medicamentos autorizados para el TDAH en Canadá.35 Además, en una tabla de interacciones potenciales se ilustran las posibles propiedades farmacocinéticas y farmacodinámicas.

¿Por qué tratar a adultos con TDAH?

Los objetivos del tratamiento deben centrarse en unas expectativas razonables de mejora funcional y de calidad de vida. Por ejemplo, la mejora en el rendimiento académico y laboral, en la estabilidad del empleo estable, en las relaciones interpersonales y en la salud general, es más importante que la mejora en la puntuación de escalas de evaluación. La prescripción debe incluir el consentimiento informado del paciente, procurando que el paciente comprenda claramente los daños potenciales y la escasez de evidencia sobre los efectos a largo plazo. Los pacientes deberían ser conscientes de que, al igual que con otros medicamentos que actúan sobre el cerebro, es posible desarrollar dependencia de los estimulantes y síntomas de abstinencia cuando se retiran.32-34,42,43

Las anfetaminas y el metilfenidato no mejoran ni normalizan la capacidad de aprender o aplicar conocimientos en la vida cotidiana. No mejoran (e incluso pueden perjudicar) la adquisición de información a corto plazo y la “flexibilidad cognitiva” en los adultos con TDAH en comparación con individuos “control”.44,45 Por ejemplo, en un ejercicio simulado complejo sobre tareas de la vida diaria (optimizar los artículos colocados en una mochila), los voluntarios de 18 a 35 años (N=40) se esforzaron más pero la calidad de sus resultados empeoró significativamente.46 Una revisión sistemática publicada en 2022 sobre metilfenidato de liberación prolongada muestra incertidumbres sobre sus efectos cognitivos.37

Evidencia del uso de medicamentos, según resultados de ECAs a corto plazo en adultos

La evidencia sobre el tratamiento farmacológico en niños y adolescentes sigue siendo controvertida. Por ejemplo, una revisión reciente sin conflictos de interés de revisiones sistemáticas (RS) y metanálisis (MA) concluyó que “la evidencia que afirma que el metilfenidato es beneficioso en el tratamiento de niños y adolescentes con TDAH era de muy baja certeza.”47 La incertidumbre de la evidencia se refleja en que los estimulantes no se incluyen en la lista oficial de la OMS del año 2023 sobre medicamentos esenciales para niños o adultos.48 Tras la revisión de 2021, la OMS rechazó dos veces una solicitud para incluir metilfenidato en la lista.49

La evidencia sobre el efecto de los medicamentos para el TDAH en adultos proviene casi exclusivamente de ensayos controlados aleatorios (ECA) con una duración ≤ 12 semanas. La mayoría de las revisiones sistemáticas y metanálisis (RS/MA) concluyen que la evidencia sobre la eficacia y seguridad del tratamiento a corto plazo es débil y se limita principalmente a cambios en la puntuación en escalas de medición. La conclusión general es que sabemos muy poco sobre el tratamiento farmacológico a largo plazo. Los resultados de los metanálisis en diferentes escalas de medición a menudo se presentan como diferencias de medias estandarizadas (DME, d de Cohen), que no pueden traducirse en resultados funcionales clínicamente importantes.

Una RS/MA Cochrane de 2022 sobre metilfenidato de liberación prolongada (ER), que incluye información no publicada, identificó 24 ECAs relevantes (N=5066, mediana de edad 36, mediana de duración del tratamiento, 8 semanas).37 La mayoría de los ensayos excluyeron a personas con comorbilidad psiquiátrica y el 90% de los ensayos estaban financiados por la industria. Tan solo un ensayo clínico (N=419) contó con un seguimiento de 52 semanas, y 2 ensayos de corta duración (N=314) utilizaron comparadores activos (atomoxetina y bupropión). Los revisores Cochrane evaluaron la evidencia como de «certeza muy baja» y se observó una eficacia «pequeña a moderada» del metilfenidato frente a placebo en la mejoría de los síntomas del TDAH evaluados por los participantes, investigadores y la familia. No hubo ningún efecto sobre la cantidad de días de ausencia laboral. El metilfenidato aumentó el riesgo de aparición de efectos adversos de cualquier tipoi (RR 1,27; IC95%: 1,19 a 1,37) y aumentó la incidencia de eventos adversos graves (RR 1,43; IC95%: 0,85 a 2,43). Una RS/MA Cochrane de 2021 sobre metilfenidato de liberación inmediata (LI) frente a placebo identificó 10 ECAs, N=497 adultos. Los autores concluyeron que, en el mejor de los casos, se observó una mejora en la puntuación en las escalas de medida, pero la “certeza de la evidencia era muy baja”.50

En 2020, se publicó en Canadá una RS con metanálisis en red (RS/MAR) que incluyó cualquier medicamento para el TDAH en adultos. Se identificaron 81 ECAs, en su mayoría financiados por la industria farmacéutica (N total = 12.423).51 La duración de los ensayos fue de 2 a 52 semanas y los fármacos más comúnmente utilizados fueron metilfenidato (36 ECAs), anfetaminas (21 ECAs) y atomoxetina (20 ECAs). Tan sólo 5 de 81 ECAs fueron clasificados como de bajo riesgo de sesgo por los revisores y el 75% de los ECAs tuvieron una duración <12 semanas. A muchos participantes se les había prescrito estimulantes de forma previa. A partir de ensayos de más de 12 semanas de duración, los revisores evaluaron los resultados en escalas clínicas, calidad de vida, actividad de la vida diaria, comportamiento al volante y una amplia gama de resultados de seguridad. Las diferencias en las puntuaciones de los síntomas fueron pequeñas, sujetas al sesgo de ser ensayos no ciegos. Cuando se consideraron solamente los estudios con bajo riesgo de sesgo, los autores no encontraron que «no había diferencias significativas entre el uso de medicamentos para el TDAH y el placebo». La certeza de la evidencia para todas las variables estudiadas era entre “muy baja” y “baja». Ningún ensayo de más de 12 semanas evaluó las actividades de la vida diaria.

Una RS/MA Cochrane de 2018 sobre dexanfetamina, lisdexanfetamina y sales mixtas de anfetamina para el TDAH en adultos identificó 19 ECAs (N=2521, edad media 35, duración media 5,3 semanas).52 Solo 3 de 19 ECAs tuvieron un seguimiento superior a las 8 semanas, y solo un ensayo fue financiado con fondos públicos. Esta revisión encontró «evidencia de calidad baja a muy baja» de que las anfetaminas redujeron los síntomas de TDAH respecto al placebo, según la puntuación de los propios pacientes o médicos. Sin embargo, pero no fueron mejores que el placebo el mantenimiento del tratamiento. No encontró evidencia de una respuesta beneficiosa dependiente de la dosis. Las anfetaminas aumentaron los abandonos del tratamiento debido a los efectos adversos (RR 2,69; IC95%: 1,63 a 4,45). La revisión tampoco encontró diferencias entre las formulaciones de liberación inmediata o retardada en ninguna variable.

En 2018, Lancet Psychiatry publicó una RS/MAR muy detallada de 133 ECAs de estimulantes y no estimulantes en niños, adolescentes y adultos.53 Los autores también buscaron ensayos no publicados. Para las personas ≥ 18 años, evaluaron la eficacia según la valoración del médico del paciente tras 12 semanas de tratamiento. Los revisores identificaron 51 ECAs en adultos (N = 8131 para los análisis de eficacia). Los datos fueron insuficientes para evaluar el tratamiento más allá de la semana 12 y los autores encontraron sesgos frecuentes. Los ECAs incluidos evaluaron la eficacia mediante escalas de puntuación de síntomas que eran heterogéneas. El metanálisis no incluyó resultados funcionales, más allá de la impresión subjetiva del médico sobre la mejoría de su paciente. En cuanto a la “tolerabilidad” (abandono por efectos adversos), el placebo fue mejor tolerado que el tratamiento farmacológico. Por el contrario, a las 12 semanas, la “aceptabilidad” fue mejor para las anfetaminas que para el placebo ya que los abandonos por cualquier causa fueron menos (OR 0,68; IC95%: 0,49 a 0,95).

En general, consideramos que los resultados de los ECA disponibles son imposibles de traducir en estimaciones claras de los beneficios y daños de los medicamentos, que es la información práctica que necesita un médico para una toma de decisiones compartida con su paciente. Las revisiones sistemáticas generalmente encuentran una evidencia de baja certeza sobre los beneficios, una amplia gama de daños potenciales del tratamiento farmacológico, y baja validez externa (la aplicabilidad de los resultados de los ECA a la práctica clínica cotidiana).

Evidencia de estudios observacionales

Un estudio poblacional de los registros nacionales suecos encontró que, en personas tratadas durante 2006 con estimulantes recetados, la criminalidad se redujo durante 2009.54 Utilizando las mismas fuentes de datos, estos autores también publicaron que la medicación parecía reducir el aumento riesgo de accidentes de transporte graves asociados con el TDAH en los hombres.55 Los autores de la revisión Cochrane señalaron la existencia de evidencia contradictoria en los estudios observacionales, lo que genera incertidumbre sobre los verdaderos efectos de medicamentos.37

Menos tranquilizador es un metanálisis reciente de estudios observacionales que investigó la asociación entre los medicamentos para el TDAH y el riesgo de cualquier enfermedad cardiovascular (ECV).56 Los autores identificaron 7 estudios que incluyeron pacientes adultos. Estimaron el riesgo relativo de ECV en niños y adolescentes (RR 1,18; IC95% 0,91-1,53), en jóvenes y de mediana edad adultos (RR, 1,04; IC95% 0,43-2,48) y en adultos mayores (RR 1,59, IC95% 0,62-4,05). El mayor riesgo de ECV parece limitado a personas con historia previa de ECV. Los investigadores interpretan que sus hallazgos sugieren que «no hay una asociación estadísticamente significativa entre el uso de medicamentos para el TDAH y el riesgo de cualquier evento cardiovascular», pero advierten que «no se puede excluir un aumento modesto del riesgo, especialmente de paro cardíaco o taquiarritmias” y destacan que existe una información limitada sobre el uso a largo plazo.

¿Los medicamentos para el TDAH afectan a los trastornos por uso de sustancias?

Los autores del histórico Estudio de Tratamiento Multimodal del TDAH (MTA) siguieron a 579 niños reclutados en 1994-1996 durante un máximo de 16 años para evaluar el consumo de sustancias cuando éstos llegaron a la edad adulta (mediante informe confidencial emitido por el propio interesado), a una edad media de 25 años.57 No encontraron evidencia de que el tratamiento con estimulantes recetados en la infancia aumentara o disminuyera el consumo frecuente de alcohol, cigarrillos, marihuana u otras sustancias en la edad adulta. Un metanálisis anterior llegó a conclusiones similares.58 El estudio del registro nacional sueco de personas tratadas con estimulantes en 2006 no encontró una asociación del consumo de fármacos para el TDAH con un aumento del abuso de sustancias en 2009, pero sí una posible disminución.59 Un estudio de de bases de datos en EE. UU. entre 2005 y 2014 también encontró evidencia de que, mientras los pacientes se encontraban en tratamiento para el TDAH (en comparación con los períodos en los que no los tomaban), los eventos concurrentes relacionados con sustancias, como las visitas urgencias, fueron menos frecuentes: hombres, OR 0,65; IC95%, 0,64-0,67; mujeres, OR 0,69; IC95%: 0,67-0,71).60

La evidencia también es limitada en los tratamientos no farmacológicos

La evidencia en tratamientos no farmacológicos como la terapia cognitivo-conductual (TCC) se basa en ECAs de pequeño tamaño muestral. Una RS/MA de 2020 de 9 ECAs sobre TCC (N=386) encuentra un beneficio de la TCC para los síntomas de TDAH frente a ningún tratamiento o a control activo.61 Sin embargo, debe mencionarse que este estudio cuenta con muchos sesgos. Los autores de la RS/MAR de 2018 publicada en Lancet Psychiatry consideran que la falta de evidencia confiable sobre tratamientos no farmacológicos es “altamente problemática, en particular para aquellos pacientes que no optan por un tratamiento farmacológico o no lo toleran.”62 Publicaron un protocolo en 2022 para la realización de una nueva RS/MAR de tratamientos farmacológicos y no farmacológicos para el TDAH en adultos y esperan obtener resultados a partir de 2024. Sin embargo, señalan que la falta de disponibilidad de datos de pacientes individuales de los estudios y otros problemas de calidad de los datos pueden impedir conocer los efectos en las variables evaluadas, como la mejora funcional objetiva.

En British Columbia, el Programa de Habilidades de Terapia Cognitivo Conductual (TCC) ofrece sesiones de 8 semanas de duración, financiadas con fondos públicos, incluso para adultos con TDAH.63 También se ofrece formación acreditada en TCC para médicos.

¿Es la lisdexanfetamina mejor que otros estimulantes??

Health Canada aprobó la lisdexanfetamina (Vyvanse) en 2013 para el tratamiento del TDAH en adultos. Es un profármaco, que se transforma en D-anfetamina en el torrente sanguíneo por acción enzimática de los glóbulos rojos.64 Hasta la fecha no se ha demostrado la supuesta ventaja en eficacia de alcanzar unas concentraciones plasmáticas más bajas de D-anfetamina, aunque se puede imitar el efecto retrasando en una hora la administración de una dosis equivalente de D-anfetamina de liberación inmediata.65 En comparación con las sales mixtas de anfetamina de liberación retardada (Adderall XR), algunos estudios no publicados demostraron en 2006 una retraso similar en el tiempo en el que se alcanza la concentración máxima, Tmax (1-2 horas).66-67

El titular de la patente (Shire) patrocinó un estudio publicado en 2010 que sugería que, como profármaco que requiere activación en el torrente sanguíneo, la lisdexanfetamina podría ser menos propensa al abuso intravenoso o intranasal (“esnifado”).68 Sin embargo, en 2009, la compañía suspendió prematuramente un estudio más definitivo para comparar el «gusto» subjetivo por el profármaco o por las sales mixtas de anfetamina (Adderall XR), tras reclutar a solo 3 participantes. El ensayo se detuvo “por una decisión de prioridad empresarial no relacionada con la seguridad.”69

En la justificación de Health Canada para la aprobación de la lisdexanfetamina para niños en 2009, no se muestra que tenga una ventaja terapéutica sobre las sales mixtas de anfetamina de liberación retardada, ni respuesta alguna a dosis superior a 30 mg/d en la puntuación de escalas de medición de síntomas. En ese momento, no había evidencia disponible para un tratamiento de más de 4 semanas.70 La ficha técnica del producto de 2023 hace referencia a un ECA de retirada del fármaco durante 6 semanas (lisdexanfetamina versus placebo, N=116), patrocinado, diseñado, analizado por el fabricante (Shire), quien también redactó el artículo publicado.33,71

Entre los encuestados que habían tomado lisdexanfetamina durante al menos 6 meses, las personas asignadas al azar a la abandonar la anfetamina (grupo placebo) refirieron tener peores síntomas. En otro ECA patrocinado por Shire, de 10 semanas de duración, se observó una ligera mejoría en una escala de función ejecutiva autoevaluada en adultos que tomaron lisdexanfetamina respecto al placebo (N evaluados = 154/161 aleatorizados).72 Los pacientes del grupo de lisdexanfetamina experimentaron ciertos efectos adversos como anorexia, boca seca, dolor de cabeza, sensación de nerviosismo, irritabilidad o insomnio con mucha mayor frecuencia. Esto hace que sea imposible cegar a los pacientes del estudio. No hay evidencia de una ventaja de eficacia o seguridad de la lisdexanfetamina sobre otras formulaciones de anfetamina. Sin embargo, Vyvanse cuesta hasta 5 veces más que el metilfenidato de liberación retardada genérico y más que las anfetaminas.35

 Solución al caso clínico: Después de la discusión, le aconseja a su paciente que antes de proponerle cualquier diagnóstico o considerar tratamientos alternativos, se necesita alguna visita de seguimiento para obtener una historia detallada e información complementaria. Sorprendido por la “Información de seguridad importante” que le mostró en el sitio web vyvanse.com2 (incluida la posibilidad de dependencia física y psicológica), acepta su actitud cautelosa. Los compañeros cuentan experiencias similares y coinciden en que la Dirección de Atención Primaria debería facilitar una formación continuada para el diagnóstico adecuado y un tratamiento responsable del TDAH en su entorno.


El borrador de este artículo fue enviado para su revisión a múltiples expertos y médicos de atención primaria con el objeto de corregir cualquier imprecisión y asegurar que la información fuera concisa y relevante para los clínicos.
Therapeutics Initiative se financia desde el Ministerio de Salud de British Columbia. Therapeutics Initiative ofrece consejo basado en la evidencia sobre farmacoterapia y no es responsable del diseño o ejecución de las políticas provinciales sobre medicamentos.
ISSN: 2369-8691
International Society of Drug Bulletin LogoTherapeutics Letter es miembro de la Sociedad Internacional de Boletines de Medicamentos (ISDB), una red mundial de boletines de medicamentos independientes que tiene como objetivo promover el intercambio internacional de información de calidad sobre medicamentos y tratamientos.

Descargo de responsabilidad

 Todas las inferencias, opiniones y conclusiones extraídas en este manuscrito son responsabilidad de los autores y no reflejan las opiniones o políticas de los administradores de datos.


Procedencia de los datos

Se utilizaron las siguientes fuentes de datos (https://www2.gov.bc.ca/gov/content/health/conducting-health-research-evaluation/data-access-health-data-central): BC Ministry of Health [creator] (2023): Medical Services Plan (MSP) Payment Information File. BC Ministry of Health [publisher]. BC Ministry of Health (2022); BC Ministry of Health [creator] (2023): PharmaNet. BC Ministry of Health [publisher]. Data Stewardship Committee (2022); Canadian Institute for Health Information [creator] (2023): Discharge Abstract Database (Hospital Separations). BC Ministry of Health [publisher]. BC Ministry of Health (2022); BC Ministry of Health [creator] (2023): Consolidation File (MSP Registration & Premium Billing). BC Ministry of Health [publisher]. BC Ministry of Health (2022).


Bibliografía

  1. Coey SH. Takeda accentuates the positives for adult ADHD patients in new ‘V is for Vyvanse’ campaign. Fierce Pharma September 17, 2020 https://www. fiercepharma.com/marketing/takeda-targets-adult-adhd-patients-new- vyvanse-campaign-focused-positives-symptom-control
  2. Takeda Pharmaceuticals U.S.A. Inc. Takeda USA website. https://vyvanse.com/
  3. Posner J, Polanczyk GV, Sonuga-Barke E. Attention-deficit hyperactivity disorder. Lancet 2020; 395(10222):450-462. DOI: 10.1016/S0140-6736(19)33004-1
  4. Therapeutics Initiative. What is the evidence for using CNS stimulants to treat ADHD in children? Therapeutics Letter 69 (Mar-May 2008). https://ti.ubc.ca/letter69
  5. Therapeutics Initiative. Atomoxetine for ADHD in children and adolescents. Therapeutics Letter 73 (Jan-Mar 2009). https://ti.ubc.ca/letter73
  6. Therapeutics Initiative. Stimulants for ADHD in children: Revisited. Therapeutics Letter 110 (Jan-Feb 2018). https://ti.ubc.ca/letter110
  7. Therapeutics Initiative. OROS methylphenidate (Concerta) for the treatment of children and adults with ADHD. Drug Assessment. April 23, 2010. https://www.ti.ubc.ca/2010/04/23/oros-methylphenidate-concerta-treatment-children-and-adults-adhd/
  8. Morrow RL, Garland EJ, Wright JM, et al. Influence of relative age on diagnosis and treatment of attention-deficit/hyperactivity disorder in children. CMAJ Canadian Medical Association Journal 2012; 184(7):755-62. DOI: 10.1503/cmaj.111619
  9. British Medical Journal. The known unknowns of ADHD (webinar). https://www.bmj.com/known-unknowns
  10. LeFever GB, Sawson KV, Morrow AL. The Extent of Drug Therapy for Attention Deficit-Hyperactivity Disorder Among Children in Public Schools. Am J Public Health 1999; 89(9):1359-1364. DOI: 10.2105/ajph.89.9.1359
  11. Thomas R, Mitchell GK, Batstra L. Attention-deficit/hyperactivity disorder: are we helping or harming? BMJ 2013; 347:f6172. DOI: 10.1136/bmj.f6172
  12. Kazda L, Bell K, Thomas R, McGeechan K, Sims R, Barratt A. Overdiagnosis of Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder in Children and Adolescents: A Systematic Scoping Review. JAMA Network Open. 2021; 4(4):e215335. DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2021.5335
  13. Kazda L, McGeechan K, Bell K, Thomas R, Barratt A. Increased diagnosis of attention-deficit hyperactivity disorder despite stable hyperactive/inattentive behaviours: evidence from two birth cohorts of Australian children. Journal of Child Psychology and Psychiatry 2023; 64:1140-1148. DOI: 10.1111/jcpp.13700
  14. Brault MC, Degroote E, Jean M, Van Houtte M. Relative Age Effect in Attention Deficit/Hyperactivity Disorder at Various Stages of the Medicalization Process. Children 2022; 9(6):889. DOI: 10.3390/children9060889
  15. Ponnou S, Thome B. ADHD diagnosis and methylphenidate consumption in children and adolescents: A systematic analysis of health databases in France over the period 2010–2019. Frontiers in psychiatry Frontiers Research Foundation 2022; 13:957242. DOI: 10.3389/fpsyt.2022.957242
  16. Layton TJ, Barnett ML, Hicks TR, Jena AB. Attention Deficit-Hyperactivity Disorder and Month of School Enrollment. New England Journal of Medicine 2018; 379(22):2122-2130. DOI: 10.1056/NEJMoa1806828
  17. Whitely M, Raven M, Timimi S, Jureidini J, Phillimore J et al. Attention deficit hyperactivity disorder late birthdate effect common in both high and low prescribing international jurisdictions: a systematic review. Journal of Child Psychology and Psychiatry 2019; 60:398-391. DOI: 10.1111/jcpp.12991
  18. Rogers MA, MacLean J. ADHD Symptoms Increased During the Covid-19 Pandemic: A Meta-Analysis. J Atten Disord. 2023 Jun; 27(8):800-811. DOI: 10.1177/10870547231158750
  19. Sluiter MN, de Vries YA, Koning LG, Hak E, Bos JHJ et al. A Prescription Trend Analysis of Methylphenidate: Relation to Study Reports on Efficacy. Administration and Policy in Mental Health and Mental Health Services Research (2020) 47:291–299. DOI: 10.1007/s10488-019-00983-6
  20. Sibley MH, Arnold LE, Swanson JM, et al. Variable Patterns of Remission from ADHD in the Multimodal Treatment Study of ADHD. American Journal of Psychiatry 2022; 179(2):142-151. DOI: 10.1176/appi.ajp.2021.21010032
  21. Sibley MH, Mitchell JT, Becker SP. Method of adult diagnosis influences estimated persistence of childhood ADHD: a systematic review of longitudinal studies. Lancet Psychiatry 2016; 3:1157-64. DOI: 10.1016/S2215-0366(16)30190-0
  22. Espinet SD, Graziosi G, Toplak ME, et al. A Review of Canadian Diagnosed ADHD Prevalence and Incidence Estimates Published in the Past Decade. Brain Sciences 2022; 12(8):1051. DOI: 10.3390/brainsci12081051
  23. Raman SR, Man KKC, Bahmanyar S, et al. Trends in attention-deficit hyperactivity disorder medication use: a retrospective observational study using population-based databases. The Lancet. Psychiatry 2018; 5(10):824-835. DOI:  10.1016/S2215-0366(18)30293-1
  24. Sibley MH. Why are stimulant medication prescriptions rising globally? The Lancet. Psychiatry 2018; 5(10):774-776. DOI:  10.1016/S2215-0366(18)30317-1
  25. Morkem R, Patten S, Queenan J, Barber D. Recent Trends in the Prescribing of ADHD Medications in Canadian Primary Care. Journal of Attention Disorders 2020; 24(2):301-308. DOI: 10.1177/1087054717720719
  26. Chan AYL, Ma TT, Lau WCY, et al. Attention-deficit/hyperactivity disorder medication consumption in 64 countries and regions from 2015 to 2019: a longitudinal study. E Clinical Medicine 2023; 58:101780. DOI:  10.1016/j.eclinm.2022.101780
  27. Dunlop BW, Wu R, Helms K. Performance of the Adult ADHD Self-Report Scale-v1.1 in Adults with Major Depressive Disorder. Behavioral Sciences 2018; 8(4):37. DOI: 10.3390/bs8040037
  28. Canadian ADHD Resource Alliance (CADDRA). Canadian ADHD Practice Guidelines. 4.1 Edition, Toronto ON; CADDRA, 2020.  https://adhdlearn.caddra.ca/wp-content/uploads/2022/08/Canadian-ADHD-Practice-Guidelines-4.1-January-6-2021.pdf
  29. Centre for Addiction and Mental Health (CAMH). Adult ADHD: Diagnosis. CAMH. https://www.camh.ca/en/professionals/treating-conditions-and-disorders/adult-adhd/adult-adhd—diagnosis
  30. Weiss MD. Weiss Functional Impairment Rating Scale (WFIRS) Instructions 2011. http://www.shared-care.ca/files/Weiss_Functional_Impairment_Self-Report.pdf
  31. Baerg Hall E. Adult ADHD – Practice Tip. This Changed My Practice: The University of British Columbia. October 27, 2021. https://thischangedmypractice.com/adult-adhd/
  32. Takeda Canada Inc. ADDERALL XR® (mixed salts amphetamine extended-release) Canadian product monograph. Dec. 21, 2020. https://pdf.hres.ca/dpd_pm/00059340.PDF
  33. Takeda Canada Inc. VYVANSE® (lisdexamfetamine) Canadian product monograph, revised April 3, 2023. https://assets-dam.takeda.com/image/upload/v1689362411/legacy-dotcom/siteassets/en-ca/home/what-we-do/our-medicines/product-monographs/vyvanse/vyvanse-pm-en.pdf
  34. Janssen Inc. CONCERTA® (methylphenidate hydrochloride extended-release) Canadian product monograph, revised May 29, 2023. https://janssen.com/canada/sites/www_janssen_com_canada/files/prod_files/live/concerta_cpm.pdf
  35. BC Provincial Academic Detailing (PAD) Service. Medications for ADHD: Focus on drug information. BC Provincial Academic Detailing (PAD) Service. October 2022. https://www2.gov.bc.ca/gov/content/health/practitioner-professional-resources/pad-service/medications-for-adhd
  36. Sandoz Canada Ind. Atomoxetine product monograph. Jan. 7, 2016. https://www.sandoz.ca/sites/www.sandoz.ca/files/Atomoxetine_Product_Monograph.pdf
  37. Boesen K, Paludan-Müller AS, Gøtzsche PC, Jørgensen KJ. Extended-release methylphenidate for attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) in adults. Cochrane Database of Systematic Reviews 2022 Issue 2. Art No.:CD012857. DOI: 10.1002/14651858.CD012857.pub2
  38. Moran LV, Ongur D, Hsu J, et al. Psychosis with Methylphenidate or Amphetamine in Patients with ADHD. New England Journal of Medicine 2019; 380(12):1128-1138. DOI: 10.1056/NEJMoa1813751
  39. Cortese S. Psychosis during Attention Deficit-Hyperactivity Disorder Treatment with Stimulants. New England Journal of Medicine 2019; 380(12):1178-1180.  DOI: 10.1056/NEJMe1900502
  40. Balcerac A, Baldacci A, Romier A, et al. Drug-induced delusion: A comprehensive overview of the WHO pharmacovigilance database. Psychiatry Research 2023; 327:115365.  DOI:  10.1016/j.psychres.2023.115365
  41. Lakhan SE, Kirchgessner A. Prescription stimulants in individuals with and without attention deficit hyperactivity disorder: misuse, cognitive impact, and adverse effects. Brain and Behavior 2012 Sep; 2(5):661-677. DOI: 10.1002/brb3.78
  42. Cohen D, Recalt A. Discontinuing Psychotropic Drugs from Participants in Randomized Controlled Trials: A Systematic Review. Psychother Psychosom 2019; 88:96-104. DOI: 10.1159/000496733
  43. Recalt AM, Cohen D. Withdrawal Confounding in Randomized Controlled Trials of Antipsychotic, Antidepressant, and Stimulant Drugs, 2000-2017. Psychother Psychom 2019; 88:105-113. DOI: 10/1159/000496734
  44. Advokat C. What are the cognitive effects of stimulant medications? Emphasis on adults with attention-deficit/hyperactivity disorder (ADHD). Neurosci Biobehav Rev. 2010 Jul; 34(8):1256-66. DOI: 10.1016/j.neubiorev.2010.03.006
  45. Roberts CA, Jones A, Sumnall H, Gage SH, Montgomery C. How effective are pharmaceuticals for cognitive enhancement in healthy adults? A series of meta-analyses of cognitive performance during acute administration of modafinil, methylphenidate and d-amphetamine. European Neuropsychopharmacology 2020; 38:40-62. DOI: 10.1016/j.euroneuro.2020.07.002
  46. Bowman E, Coghill D, Murawski C, Bossaerts P. Not so smart? “Smart” drugs increase the level but decrease the quality of cognitive effort. Sci Adv. 2023 Jun 16; 9(24):eadd4165. DOI: 10.1126/sciadv.add4165
  47. Pereira Ribeiro J, Arthur EJ, Gluud C, Simonsen E, Storebø OJ. Does Methylphenidate Work in Children and Adolescents with Attention Deficit Hyperactivity Disorder? Pediatr. Rep. 2021, 13, 434–443. DOI: 10.3390/pediatric13030050
  48. World Health Organization (WHO). WHO Model List of Essential Medicines – 23rd list, 2023 and WHO Model List of Essential Medicines for Children – 9th list, 2023. https://www.who.int/groups/expert-committee-on-selection-and-use-of-essential-medicines/essential-medicines-lists
  49. Pereira Ribeiro J, Lunde C, Gluud C, Simonsen E, Storebø OJ. Methylphenidate denied access to the WHO List of Essential Medicines for the second time. BMJ Evidence-Based Medicine 2022; DOI: 10.1136/bmjebm-2021-111862
  50. Cândido CF, Menezes de Padua A, Golder S, Junqueira DR. Immediate-release methylphenidate for attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) in adults. Cochrane Database of Systematic Reviews 2021, Issue 1. Art. No.: CD013011. DOI: 10.1002/14651858.CD013011.pub2
  51. Elliott J, Johnston A, Husereau D, et al. Pharmacologic treatment of attention deficit hyperactivity disorder in adults: A systematic review and network meta-analysis. PLoS ONE 2020; 15(10):e0240584. DOI: 10.1371/journal.pone.0240584
  52. Castells X, Blanco-Silvente L, Cunill R. Amphetamines for attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) in adults. Cochrane Database of Systematic Reviews 2018, Issue 8. Art. No.: CD007813. DOI: 10.1002/14651858.CD007813.pub3
  53. Cortese S, Adamo N, Del Giovane C, et al. Comparative efficacy and tolerability of medications for attention-deficit hyperactivity disorder in children, adolescents, and adults: a systematic review and network meta-analysis. The Lancet. Psychiatry 2018; 5(9):727-738. DOI: 10.1016/S2215-0366(18)30269-4
  54. Lichtenstein P, Halldner L, Zetterqvist J, et al. Medication for Attention Deficit Hyperactivity Disorder and Criminality.  New England Journal of Medicine 2012; 367(21):2006-14. DOI: 10.1056/NEJMoa1203241
  55. Chang Z, Lichtenstein P, D’Onofrio BM, et al. Serious transport accidents in adults with attention/deficit disorder and the effect of medication: a population-based study. JAMA Psychiatry. 2014;71(3):319-25. DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2013.4174
  56. Zhang L, Yao H, Li L, Du Rietz E, Andell P et al. Risk of Cardiovascular Diseases Associated with Medications Used in Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Network Open 2022; 5(11):e2243597. DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2022.43597
  57. Molina BSG, Kennedy TM, Howard AL, et al. Association Between Stimulant Treatment and Substance Use Through Adolescence Into Early Adulthood. JAMA Psychiatry. 2023; 80(9):933-941. DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2023.2157
  58. Humphreys KL, Eng T, Lee SS. Stimulant Medication and Substance Use Outcomes: A Meta-analysis. JAMA Psychiatry. 2013 July; 70(7):740–749. DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2013.1273
  59. Chang Z, Lichtenstein P, Halldner L, et al. Stimulant ADHD medication and risk for substance abuse. Journal of Child Psychology & Psychiatry & Allied Disciplines 2014; 55(8):878-85. DOI: 10.1111/jcpp.12164
  60. Quinn PD, Chang Z, Hur K, et al. ADHD Medication and Substance-Related Problems. American Journal of Psychiatry 2017; 174(9): 877-885. DOI: 10.1176/appi.ajp.2017.16060686
  61. Young Z, Moghaddam N, Tickle A. The Efficacy of Cognitive Behavioral Therapy for Adults With ADHD: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Journal of Attention Disorders 2020; 24(6):875-888. DOI: 10.1177/1087054716664413
  62. Cortese S, Del Giovane C, Chamberlain S, et al. Pharmacological and non-pharmacological interventions for adults with ADHD: protocol for a systematic review and network meta-analysis. BMJ Open 2022; 12(3):e058102. DOI: 10.1136/bmjopen-2021-058102
  63. Shared Care Committee and UBC Office of Continuing Professional Development. CBT Skills Groups for BC Residents. https://cbtskills.ca/about-us/what-we-offer/
  64. Ermer JC, Pennick M, Frick G. Lisdexamfetamine Dimesylate: Prodrug Delivery, Amphetamine Exposure and Duration of Efficacy. Clinical Drug Investigation 2016; 36(5):341-56. DOI: 10.1007/s40261-015-0354-y
  65. Dolder PC, Strajhar P, Vizeli P, et al. Pharmacokinetics and Pharmacodynamics of Lisdexamfetamine Compared with D-Amphetamine in Healthy Subjects. Frontiers in Pharmacology 2017; 8:617. DOI: 10.3389/fphar.2017.00617
  66. Jasinski D, Krishnan S. Pharmacokinetics of Oral Lisdexamfetamine Dimesylate (LDX; NRP104) Versus d-Amphetamine Sulfate in Healthy Adults With a History of Stimulant Abuse (NRP104.A01). https://www.sec.gov/Archives/edgar/data/1288379/000114036106009298/ex99_1.htm
  67. Goodman DW. Lisdexamfetamine Dimesylate: The First Prodrug Stimulant. Psychiatry 2007; 4(8):39–45. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2880945/
  68. Goodman DW. Lisdexamfetamine dimesylate (vyvanse), a prodrug stimulant for attention-deficit/hyperactivity disorder. P&T 2010; 35(5):273-87.  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2873712/
  69. Shire Inc. Compare Subjective Drug Liking & Pharmacokinetics of Vyvanse™ and ADDERALL XR® When Administered as an Oral Solution. ClinicalTrials.gov ID NCT00776555. https://classic.clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT00776555
  70. Health Canada. Summary Basis for Decision 2010. https://hpr-rps.hres.ca/reg-content/summary-basis-decision-detailOne.php?linkID=SBD00311
  71. Brams M, Weisler R, Findling RL, et al. Maintenance of efficacy of lisdexamfetamine dimesylate in adults With attention-deficit/hyperactivity disorder: randomized withdrawal design. Journal of Clinical Psychiatry 2012; 73(7):977-83. DOI: 10.4088/JCP.11m07430
  72. Adler LA, Dirks B, Deas PF, et al. Lisdexamfetamine dimesylate in adults with attention-deficit/hyperactivity disorder who report clinically significant impairment in executive function: results from a randomized, double-blind, placebo-controlled study. Journal of Clinical Psychiatry 2013; 74(7):694-702.  DOI: 10.4088/JCP.12m08144
No Comments

Post A Comment